Una vez que llegamos a mi oficina, puse las peonías en un jarrón y le agregué agua. De todas formas había planeado comprar flores para ello.
"No aprecio que hayas hecho eso sin al menos hablar conmigo primero," le dije mientras cruzaba los brazos sobre el pecho.
"Sé que no habrías estado de acuerdo."
"Habría sido mi decisión. Fuera del dormitorio, no puedes decirme qué hacer."
Era muy directa con él una vez que me di cuenta de que no tenía razón para tenerle miedo. Era solo un hombre. Aunque in