“Señora, no puede entrar ahí”, escuchamos antes de que una mujer con traje irrumpiera en la sala.
Era una pelirroja vestida con un traje de falda negro que le quedaba impecable. Llevaba el cabello recogido en un moño bajo sin un solo mechón fuera de lugar.
Sus gafas le daban un aire feroz y elegante al mismo tiempo. Los tacones So Kate de Christian Louboutin la hacían parecer más alta e intimidante.
Cualquiera que la viera sentía el impulso de respetarla.
“Mi nombre es Claire Sandoval y soy la