~ Pearl
Oh, joder.
Esto estaba mal. Muy, muy mal.
Tenía que parar. No debería estar tocándome ahora mismo, especialmente no con Paulo a punto de irrumpir por esa puerta en cualquier momento.
Y sin embargo, aquí estaba, metiéndome los dedos como una guarra.
Mi corazón iba a mil por hora y me mordí el labio, intentando contener un gemido. ¿Y si me atrapaba?
¿Qué pensaría de mí? Sabía que debía parar, pero cuanto más pensaba en él entrando y viéndome así, más me cachonda me ponía.
De repent