~ Pearl
—Me invitaron a una fiesta y solo vine a la habitación de Stel a buscar un vestido —tartamudeé, con la voz apenas por encima de un susurro—. Juro que esta puerta ya estaba abierta cuando llegué.
Él dio un paso adelante, sin apartar sus ojos de los míos.
—Sabes que esta habitación está prohibida, ¿así que por qué entraste? —preguntó, y tragué saliva con fuerza, sabiendo que tenía razón.
—Lo sé —admití, sintiendo un nudo en la garganta—. Lo siento, Paulo. No quería husmear. Solo vi la pue