Pearl~
Su mandíbula se tensó y se cernió sobre mí, con una presencia casi abrumadora. —¿Qué voy a hacer contigo?
Esbocé una sonrisa burlona, sintiendo un escalofrío por su intensidad. —Bueno, para empezar, podrías intentar besarme otra vez.
Sacudió la cabeza, con una mezcla de exasperación y una pizca de admiración renuente.
—Eres imposible, ¿lo sabes? —se mofó.
—Ya me lo han dicho —bromeé, lanzándole una mirada desafiante—. Pero sigues sin responder a la pregunta. ¿Qué vas a hacer conmigo ahor