Mundo ficciónIniciar sesiónPrácticamente toda la mañana se había ido. Cuando Cristina regresó a la oficina, su cuerpo se sentía tal como lo había advertido Daniel: algo débil, pesado, pero aun así se esforzó por continuar.
—¿Dónde estamos, mamá? —preguntó Valentina al bajar del taxi, observando con curiosidad el edificio de la empresa.Cristina le sonrió con ternura.—Bueno, mami tiene que trabajar, cariño. Pero esto es solo por hoy. Desde mañana vendrá una maestra que te enseñará m






