Mundo ficciónIniciar sesión—No sabes lo que haces… —susurró Cristina.
—Aquí nadie nos ve —gimió él, con voz ronca—. Siente cómo me tienes, maldita sea, me tienes duro por ti. ¿Qué más prueba quieres para saber que ese beso fue real?—¡Ummm! —ella apretó los labios, ahogando un gemido cuando él le apretó un pecho con una mano.—Dime… atrévete a decirme que buscarás a otro… Dímelo, Cristina —susurró Salvador con deseo y se apoderó de los pechos de ella con su boca.






