Mundo ficciónIniciar sesiónCristina llegó a casa con Valentina tomada de la mano. La niña aún llevaba su enorme oso de peluche, arrastrándolo por el pasillo de entrada. Al cerrar la puerta, la pequeña levantó la mirada hacia su mamá, con esos ojos grandes que siempre revelaban más de lo que decía.
—¿Papi se va a quedar mucho tiempo en el hospital? —preguntó con una vocecita triste.Cristina dejó el bolso en la mesita y, al verla así, se agachó hasta quedar a su altura. Le acomodó el gorrito con suavid






