Liam y Juan Manuel regresaron de su tarde de juegos. Tras despedirse de su hijo con un abrazo, Liam se acercó a Victoria, tratando de ocultar su ansiedad.
-¿Qué pensaste de la invitación para esta noche? -preguntó, buscando sus ojos.
Victoria metió las manos en los bolsillos traseros de sus vaqueros y, tras un breve silencio que a Liam le pareció una eternidad, respondió:
-Acepto.
La cara de Liam se iluminó al instante con una sonrisa radiante.
-¿Entonces paso por ti a las siete?
-Sí, e