Un nuevo hogar
La tarde caía lentamente sobre la ciudad, pintando un hermoso atardecer sobre el mar, desde la terraza del hotel, Kendra observaba las luces encenderse una a una mientras sostenía con suavidad su vientre.
La puerta se abrió detrás de ella.
—¿En qué piensas mi amor? —preguntó Rowan con esa voz profunda que siempre lograba tranquilizarla.
Kendra se giró despacio, sus ojos estaban brillosos, pero no de tristeza… sino de emoción. —En todo lo que hiciste por mí… por nosotros y por mis