Capítulo VIII - Emanuel
Vanesa no está bien y tengo que hacer algo para ayudarla. Haber ido a la casa de sus padres me hace entender que ella siempre estuvo sola. Su familia no sabe lo que es apoyarla. Lo irónico es que a mí me pasó algo similar. La diferencia es que yo me aíslo, me alejo de todos. Ella, en cambio, sonríe y sigue adelante, es sorprendente. Esa parte de ella es más que admirable.
¿Entonces por qué ahora es distinto?
¿Llegó a un límite?
¿Ya no tolera estas situaciones de estrés?