El corazón de los Stephenson
Esa noche, Julia no pudo dormir mucho, así que se levantó temprano y fue al invernadero que Nick tenía en una parte del departamento.
—¿Te gustan? —preguntó una voz a sus espaldas.
—¿Andrew? Me asustaste —reclamó ella, más sensible que de costumbre. No sabía por qué.
—A mí me gustan los jazmines. Su aroma me relaja. Pero Nick tiene más hierbas y vegetales acá —comentó Andrew, observando las plantas.
—A mí también me gustan. Son hermosos… una lástima que cuando los c