Bolas de arroz
Julia y Andrew volvieron a la residencia de los Stephenson. Él la dejó en la puerta y, tras asegurarse de que entrara, regresó a su moto para dirigirse al trabajo. Habían pasado una tarde muy agradable juntos, pero su turno comenzaba esa misma noche.
Al ingresar al departamento, Julia notó un leve dolor en el cuerpo. El entrenamiento con Andrew fue intenso, aunque no lo sintió en el momento. Lo mejor sería tomar algo antes de que la molestia empeorara.
—¿Cenamos? —preguntó Freder