Propuestas arriesgadas
Julia regresó al trabajo el lunes por la mañana, dispuesta a enfrentarse a una semana que prometía ser intensa. El doctor Stephenson estaba más irritable después de su conversación con George, lo que parecía traducirse en un ritmo de trabajo implacable para ella que desconocía la situación.
—Doctora —llamó Frederick, sin apartar la vista de los resultados que analizaba en su computadora, mientras imprimía los anteriores.
—¿Sí, doctor Stephenson? —respondió Julia que regre