Capítulo 15: Es él.
Transcurrió una semana desde que Brais decidió ponerse en forma. El sudor caía por la frente, su pulso estaba disparado, sentía el dolor del cuerpo en cada inclinación. Las manos de Cristian sujetaban sus piernas con fuerza impidiendo el movimiento.
—¡Vamos! Cincuenta más y terminamos.
—¡¿Cincuenta?! —Detuvo los abdominales que estaba haciendo y se quedó tumbado en el suelo—. Voy a echar el hígado por la boca.
—Querías que te entrenara, ¿no? Pues ahora nada de quejas, ¡sigue!
—Voy a morir, l