2017, Pskov Rusia.
Hades Santoro
Bebo de mi vaso de Whisky mientras que vigilaba el entorno del bar, era pasada de la medianoche y la mayoría de los hombres presentes estaban borrachos y hablaban sobre dinero.
—Esto es una mierda—bufa Luca a mi lado
—No puedes beber—le dice Alessio seriamente
—Tengo dieciocho años—sonrie Luca—ademas, no puedes reclamarme por el alcohol ya que tanto tú cómo Hades y Flavio empezaron a beber a los quince años.
Alessio me da una mirada y simplemente niego. No tenía la paciencia para soportar una discusión entre mis dos hermanos.
—¿Y por qué estamos aquí?—pregunta Flavio—es territorio enemigo
—Unos cuántos temas nada más, en unas horas partiremos a Positano—respondo
Flavio pide una nueva ronda de Whisky y la campana de la puerta suena sobre el ruido de los borrachos anunciando la llegada de un nuevo cliente. Mi mirada recae en la entrada y frunzo el ceño al ver una chica rubia entrando al bar.
Camina entre la gente acercándose a la barra y se sienta en un