Hades Santoro
Dormir con la rusa no era lo más sabio que pude haber hecho.
Tener a una chica virgen a mi lado durmiendo en la misma cama era una verdadera tortura y más cuando esa chica era Adara.
Tenía que mantenerme cuerdo y no dejar que el deseo a ella me ganará porque necesitaba que hablara luego sobre la ubicación de su familia para tomar más ventaja en esta guerra.
Adara creía que yo no me daba cuenta lo inquieta que estaba por las noches, las veces que salía de la cama y se sentaba en la