Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta, discretamente dispuesta entre dos columnas, le pareció la entrada al infierno, y no supo cuánto tiempo se quedó contemplándola sin saber si avanzar un paso o salir corriendo y no mirar atrás, pero tenía que dejar el asunto zanjado de una vez por todas antes de que se convirtiera en una bola de nueve imparable.
—De ninguna manera —le dijo Axel, muy pegado a él y con la mano en el pecho, deteniéndole el paso —No te dejaré entrar ahí solo.
—Estaré bien —le dijo. Estaba
Este está largo jejeje







