Selene siempre había sentido que era diferente, pero cada día que pasaba esa sensación se intensificaba. La luz de la luna llena iluminaba su habitación, creando un ambiente de misterio y calma, propicio para la reflexión. Sin embargo, a pesar de esa tranquilidad, su mente estaba lejos de estar en paz; una tormenta de preguntas la inundaba.
Kyra había sido un pilar inquebrantable en la vida de Selene, una guía constante en un mundo que, a menudo, parecía incierto y caótico. Sin embargo, el