Sekhmet
Me hallaba caminando con mi maleta en mi mano, mi bolso en mi hombro, y varios bostezos se escapaban de mis labios a la vez que me acercaba a la salida de aquel lugar.
El mullicio de personas y sus conversaciones me tenían al borde de un colapso nervioso.
Divisé la salida de aquel lugar y como si alguien me estuviera persiguiendo salí de aquel lugar en dirección a las puertas automáticas.
Mis tacones resonaban en el suelo impoluto de aquel aeropuerto.
Mis ojos se abrieron