Admito que me tomó por sorpresa el hecho de que ese Hugo Gómez fuera el de la entrevista, pero más que a mí, sé que había tomado por sorpresa a Megan. Lo veía en su rostro, en su expresión.
Le di su espacio porque el hombre parecía necesitar hablar con ella con urgencia, a pesar de que para Megan ya había terminado la charla.
No podía decir que no fuera de mi agrado; no lo conocía de nada, pero su comportamiento dejaba mucho que desear.
Esperé fuera, al igual que los demás, mis amigos, quienes