50. La discusión
Sebastián
Ella prefirió irse nuevamente, y él fue el que le llenó todas sus expectativas, con la realidad que yo le ofrezco no es suficiente, ella es más exigente de lo que yo siempre pensé, solo importa la billetera, Marina viene hacia mi.
—Sebastián, me permites hablar, sé que debes estar muy molesto por que los interrumpi, pero no quiero que creemos una mala amistad, te considero mi amigo, es que Sara no es una buena mujer, y el hecho de que sea su madre no me hace una alcahueta, de todos