Sara
Estoy en el infierno no creía que lo conocería antes de morir, las ratas entran a esta celda y se sienten como de la familia ella se mueven hasta subirse por encima de nosotras, al menos a ellas yo les interesó, daría todo por cambiar y recibir una oportunidad.
—Señorita, a levantarse —la guardia me dice, como no vamos a sentir miedo nosotras las reclusas y estas señoras solo nos gritan ni que fuéramos brutas y no entendieramos.
—Pero yo no he hecho nada, estoy juiciosa limpie todos los