Le lanzó una mirada amenazante a Daisy; Lila no notó que la marca de Daisy había desaparecido, así que Noah ya no podía controlarla.
Daisy alzó la mano y tocó la parte lisa de su cuello, causando que una sonrisa tenue se asomara en sus labios. Supe lo qué pensaba, aunque esta vez no lo hubiese dicho en voz alta.
"Soy libre".
—Tu hermano no ha sido más que desagradable conmigo —respondió Daisy una vez que halló su voz—. Me marcó sin mi consentimiento, y durante años me ha usado para sabotear a Ga