Punto de vista de Judy
Sentí que el corazón se me detenía en el pecho; Daisy y Lila querían hablar conmigo.
Alcé la vista hacia Gavin y vi cómo se le tensaba la mandíbula. En sus ojos ardían la furia y un instinto protector imposible de contener.
—Ella no irá a ninguna parte —dijo entre dientes.
Tragué saliva y retrocedí apenas lo suficiente para mirarlo de frente, sosteniendo su mirada. Estaba decidido a proteger a nuestra pequeña familia, costara lo que costara.
—Debería hablar con ellas —dije, pronunciando las palabras antes de que mi mente terminara de alcanzarlas—. Gavin, si están pidiendo verme, no es casualidad.
—Eso no importa —replicó con brusquedad—. Mandaron forasteros a la casa, Judy, por ti. ¿Y ahora pretenden que camines hasta ellas como si nada? Ni pensarlo.
—No iré sola —respondí, acercándome un paso—. Tú puedes venir conmigo, y también algunos de los Gammas.
—No confío en ellas —dijo, girándose hacia mí—. No puedo...
—Gavin...
—No —cortó, cerrando la distancia entre lo