—¿Y crees que tenga relación con todo esto? —preguntó Taylor, un poco desconcertado.
Me encogí levemente de hombros al admitir. —No lo sé, pero es un punto de partida. ¿Puedes investigar un poco más?
—Claro que sí, veré qué puedo encontrar.
Asentí y apoyé una mano en su hombro, apretándolo con fuerza durante un segundo.
—No sé qué haría sin ti —le dije—. Gracias, de verdad.
Taylor sonrió, apenas.
—Para eso estoy aquí —respondió, con ese gesto tan suyo, entre serio y confiado.
Nos separamos poco