Punto de vista de Judy
Me alegró mucho ver a Nan en la cocina de la casa de la manada, concentrada trabajando junto a su compañero. Los dos se veían tan felices y tan en su elemento que no pude evitar sonreír, a pesar del nudo que sentía en el estómago.
Cuando Nan me vio en la entrada, su sonrisa se amplió.
—Judy, hola —dijo, dejando lo que hacía y caminando hacia mí.
—Hola —respondí, abrazándola y hundiéndome en su calor. Después de todo lo que había pasado en el día, fue un alivio ver una cara