Punto de Vista de Judy
—¡Matt, ve a ponerte los zapatos! —le digo al pasar por la puerta de su habitación.
Mi emoción era evidente en mi tono mientras bajaba las escaleras, sonriendo a Irene al llegar al último escalón.
—Iré a asegurarme de que se esté poniendo los zapatos —dice Irene, pasándome de largo.
—Gracias —le contesto—. Tenemos que irnos pronto. No quiero llegar tarde.
—Nan entenderá si llegamos unos minutos tarde. Tampoco ayudó que tuvieras náuseas matutinas literalmente toda la mañana