—Me tenías tan asustada, Judy —dijo Lucy, sentándose en el borde de la cama—. No deberías haber salido al puesto anoche. Sabes que en tu condición—
—Lo sé —dije, interrumpiéndola—. Voy a decirle a Sampson... solo necesito algo de tiempo. No volveré a ser estúpida así, lo prometo. No tenía idea de que algo así pasaría. Ni siquiera entiendo qué pasó, realmente...
—Lo que pasó fue que Cindy tenía una bomba de tiempo en su cuerpo plantada por los renegados —dijo Lucy, estremeciéndose—. Sampson piens