—¿Las rechazaste? —le pregunté.
Sus ojos brillaron con algo que no pude descifrar del todo.
—Por supuesto que lo hice —respondió—. ¿Pensaste que iba a ligar mujeres mientras estaba aquí?
Me encogí de hombros.
—No lo descartaría de ti —admití.
—No soy tan cabrón —murmuró, viéndose casi ofendido.
—Debatible —lo molesté.
—¿Dónde está Irene? —preguntó Sammy, echando un vistazo alrededor del espacio.
—Baño —respondió Nan, aún evitando la mirada de Chester.
Fruncí el ceño mientras yo también miré alre