—No sé si hablo en serio sobre algo —soltó, y pude ver el pánico en sus ojos—. Ni siquiera he pensado en esto lo suficiente como para saber qué quiero realmente. Nunca pensé que encontraría a mi pareja, Judy. Nunca pensé que siquiera quería una pareja en primer lugar.
—Espera... ¿qué? —pregunté, entrecerrando los ojos—. ¿Estás pensando en rechazarla?
Se mordió el labio, rehusándose a encontrar mis ojos. Esa era toda la respuesta que necesitaba; mi corazón dolía por Nan.
—Bueno, entonces si tiene