Capítulo 6
Sus ojos azul zafiro se clavaron sobre los míos, mis piernas se volvieron tan débiles que terminé cayendo sentada sobre el sofá de mi propia casa. Las manos calientes de mi jefe tocaron mi rostro, pero en el justo momento en que sus labios intentaron tocar mis labios, aparté mi rostro de manera involuntaria.
Su cuerpo empezó a temblar, quizás porque esta era la primera vez que una mujer le hacía un desplante como este, más sin embargo y siendo honesta conmigo misma, aún no podía proc