Esa mañana Eleanor tuvo que salir muy temprano, su vuelo salía a las seis de la mañana, así que cuatro horas antes se estaba embarcando en el aeropuerto.
Ya en la mitad de la tarde, tomó un taxi indicando la dirección donde debía llegar, conocía perfectamente la ubicación, el chófer directamente la condujo sin problemas, en menos de veinte minutos estaba frente a las oficinas donde funcionaba una de las sucursales de las empresas Downey.
Se dirigió hasta las puertas de vidrio, ya había estado