Un desliz peligroso...
Los siguientes días para Eleanor fueron tristes, aunque se concentraba en su trabajo, había momentos en que los recuerdos de su padre le inundaban su cabeza y sus ojos se entristecían, pero solo eran segundos, luego sacudía su cabeza, tomando el control de sus pensamientos y emociones.
Poco a poco se fue acostumbrando a la ausencia de su padre, lo extrañaba muchísimo, pero hacía acopio de su valor y fortaleza y salía a relucir la mujer de negocios; implacable y decidida a llevarse al mundo por