«¿En qué estabas pensando Eleanor Downey?» ,« Acaso,¿Te volviste loca?» «¿Cómo fuiste a enredarte con Douglas Morgan?» «¡Maldita sea»; todos éstos pensamientos estaban en la cabeza de Eleanor; quien iba conduciendo hasta su casa.
Ya vería cómo maneja éste pequeño desliz, tendría que hablar con Douglas, esperaba que no se volviera obtuso, por los momentos no iba a dedicarle mucho a ésta situación, lo había disfrutado, se había relajado; así que sin culpas todo debía seguir tal cual.
Al llegar a