Ése fin de semana había sido 1 de sentimientos encontrados para Eleanor, el saber que el mal de Merritt, atacaba de nuevo y esta vez con más ahínco, no era fácil de asimilar para ella.
Eran dieciocho años de matrimonio, más el tiempo del noviazgo, que tenía conociendo a su esposo, eran más de veinte años, había crecido al lado de éste hombre y era su familia; sentía una tristeza profunda y una impotencia por hacer poco por aliviar, lo que de manera inminente se acercaba para su esposo.
Por otr