Salimos del apartamento y subimos a la limusina. Victoria se ve tensa e indecisa. Espero que con este viaje pueda mejorar la situación entre nosotros. La entiendo, sería un grandísimo cabrón si no entendiera su punto de vista. Enfrentarse a una situación en la que tu amor está comprometido entre dos personas, no es algo sencillo de sobrellevar, sobre todo, si la balanza comienza a inclinarse hacia el lado más inesperado; el mío.
―¿Te sientes bien, cariño?
Gira su cara y me mira pensativa.
―Sí