Mundo ficciónIniciar sesiónDiez años después , yo seguía siendo tan feliz como nunca imaginé llegar a ser. Ya sin la sombra de cartas ni mensajes terroríficos, que nadie me podía mandar porque el maldito de Emilio no estaba en nuestras vidas para atormentar a ninguno de nosotros con sus enfermas venganzas que no lo llevaron a nada bueno.
Era una esposa trabajadora más , no la princesa de ninguna parte.
Es cierto que en la vida nadie quiere lo que tiene ,y tod






