92. LAS RAREZAS DE OWEN
AVA
—¡Greyson! —me siento de golpe con el corazón a punto de salirse de mi pecho.
Mi marca arde, mis ojos lo buscan en la oscuridad del cuarto.
Pero él no ha regresado, he soñado que me miraba al pie de la cama, que me decía que pronto estaríamos juntos.
—Diosa, te lo suplico, protege a mi mate…
No han podido encontrarlo y solo el vínculo que nos une me mantiene cuerda.
Pero cada día siento más desesperanza, esperando que en cualquier instante la débil cuerda del destino se rompa…
Encojo las ro