18. UNA IDEA DESCABELLADA
AVA
David me soltó como si lo hubiesen electrocutado.
El pobre se puso hasta gago, y no era para menos si Greyson estaba hoy insoportable.
Subí las escaleras siguiendo a David y, al pasar al lado del Alfa, mi antebrazo fue sostenido de nuevo por él.
Arrastrándome hacia esa aburrida fiesta como si fuese una chiquilla.
Lo peor de todo es que no me dejó moverme de su lado con la excusa de que debía aprender más cómo administrar la manada.
Como la futura Luna, había muchas cosas que no sabía