Capítulo 112. Adom
Adom.
La alarma no dejó de sonar ni un segundo.
Era un aullido metálico que vibraba en los muros. A nuestro alrededor, los Bersakers seguían saliendo de pasillos y accesos laterales como si el lugar los escupiera.
—Por el patio —le grité a la humana mientras derribaba al siguiente monstruo con un golpe seco. Malditas cosas, no caían tan fácil —. La estructura está por ahí. Si esconden cachorros, será bajo tierra.
Sara no respondió. No necesitaba hacerlo. Ya se estaba moviendo.
Disparaba sin det