—La encontré —vuelvo a repetirlo; sonrió al ver a mi linda mujer—. Hicieron un buen trabajo.
Felicito a mis hombres porque han estado muy pendientes de esto. Tengo que actuar rápido antes de que pase algo, aunque tengo algo en mente.
—Max, quiero que en una habitación de mi nueva mansión la preparen con todo lo que necesita una mujer: ropa, zapatos, maquillaje, toallas, tampones, champú de mujer, todo lo que se te pueda ocurrir —ordenó.
—Claro que sí, señor, pero ¿qué talla de ropa? —pre