P.O.V. Tania
Voy directo hacia la residencia; estamos a pocos minutos de llegar y me encuentro bastante impaciente por saber todo lo que ocurrió.
—Espero que tu prima no se haya arrepentido —me habló Nicola, mirándome por el espejo del retrovisor.
—No lo hizo.
—¿Cómo estás tan segura? Qué tal si al final les haya contado todo y al llegar a la casa nos maten a los dos —dijo con un miedo en su voz.
—¿No me digas que tienes miedo? —indagó. Él no me contesta; solo me ve con atención y ap