Alessandra Dumont
El murmullo del piso de los arquitectos es un zumbido constante que se me mete bajo la piel. Tras acomodarme en mi cubículo, Pedro regresa con paso pausado y las manos metidas en los bolsillos de su pantalón de sastre. Se detiene justo en la entrada de mi espacio, observándome con una sonrisa corporativa.
—Alessandra —me dice Pedro, apoyando una mano en el borde del tabique—. Te voy a poner a trabajar en equipo con una de las arquitectas junior del departamento. Ella ya cono