El departamento de Alek era todo menos pequeño, aunque el área no era de las mejores, pero la vista desde el sexto piso era increíble. A Sarah le recordó mucho a la habitación que tenía en el hotel en Mónaco, aunque por supuesto no había yates de millonarios excéntricos alrededor, pero sí una vista increíble de la ciudad.
—Sígueme— dijo Alek para llamar su atención, Sarah se volvió hacia él y entonces capto otra perspectiva del departamento, había una sala de color negro a mitad de la habitació