Luego de escuchar hablar a Sarah durante una hora, Alek había pasado de la emoción al escepticismo y de ahí, al horror. Él había sido su amigo durante bastante tiempo, pero nunca creyó que Dmitry podía caer tan bajo como para terminar con la vida de una persona.
—No sé qué decirte— musito Alek, volviéndose ligeramente hacia atrás para asegurarse de que nadie los había escuchado, puesto lo que Sarah le había dicho, era algo bastante grave y temía que lo que su amiga le había confiado fuese confe