Capítulo 88
Dmitry consiguió que le dieran el alta a Sarah esa misma tarde, después de todo quería cuidarla él mismo y darle un ambiente menos triste y lúgubre como lo era seguir en el hospital, así que en un par de horas ambos volvieron a casa, aunque en el camino Sarah no dijo ni una sola palabra, estaba absorta en sus pensamientos, en su dolor y en su tristeza. Ella no tenía ánimos de regresar a ese sitio el cual nunca había considerado un hogar, sin embargo, cuando Olga abrió la puerta y le dirigió una