Una luz cayó sobre los ojos de Nadia, por lo que no pudo distinguir nada a su alrededor. Cerro los ojos con fuerza, pero sin perder atención de lo que sucedía en su entorno.
Escucho voces masculinas, pasos y sonidos como de agua corriendo, ademas de que el lugar apestaba a humedad y claro se sentía bastante frío, aunque no temblaba por la temperatura, sino porque no sabia que iba a suceder con ella, pero a esas alturas ya no le importaba del todo.
Mihai la había traicionado, ella ya sabia que