Me encuentro comiendo un plato con fruta picada, pan francés con mantequilla y jugó de naranja, después de lo que ha pasado en la habitación con Marcus, mi apetito es enorme, tengo que admitir que es maravilloso en la cama, Jodidamente bueno.
Me mantengo con una amplia sonrisa mientras tomo con el tenedor un trozo de manzana, pero mi humor se disipa en cuanto Sasha toma asiento en la amplia mesa para doce personas, curiosamente frente a mí. Saluda con un tono neutro, Marcus y yo nos limitamos a