Las familias se habían reunido en el comedor en punto de las dos de la tarde, tal como acordaron. Algunos hasta se habían dado una ducha y otros solo se cambiaron de ropa. Sara decidió cambiarse de ropa por un vestido con volantes de color azul claro, con un cárdigan largo blanco que su Lita le había bordado, especialmente para días no tan fríos.
Llevaba a su pequeña de la mano vestida también con un vestido del mismo color que ella y un cárdigan igual pero más pequeño. Tanto Patricia como Lita